Catedral de Cristo Salvador de Moscú

Catedral de Cristo Salvador de Moscú

Localizada en el corazón de Moscú, la Catedral de Cristo Salvador es un majestuoso templo inspirado en la Iglesia de Santa Sofía de Estambul que cuenta con una historia única y repleta de avatares digna del mejor de los relatos.

Echando la vista atrás

La Catedral de Cristo Salvador de Moscú fue construida entre 1839 y 1883 bajo el encargo del zar Alejandro I para rendir homenaje a los fallecidos en la Guerra Patriótica de 1812.

Tras la Revolución Rusa de 1917 se llevó a cabo una persecución religiosa que llevaría a la destrucción de numerosos templos, entre los que se vería incluida la Catedral de Cristo Salvador.

En 1931 Stalin ordenó la destrucción de la Catedral de Cristo Salvador utilizando explosivos, y decidió que el nuevo espacio disponible fuera ocupado por el rascacielos más alto del mundo. La imponente construcción contaría con una altura de 415 metros y estaría coronada por una estatua de Lenin de 100 metros de altura.

Afortunadamente las obras de construcción del edificio se verían interrumpidas por la invasión alemana durante la II Guerra Mundial, por lo que el proyecto nunca llegaría a llevarse a cabo.

En 1958, después del intento fallido de la construcción del rascacielos, se instaló una impresionante piscina que se convertiría (como no podría ser de otro modo) en la más grande del mundo. Contaba con agua caliente, algo que hacía posible disfrutar de las instalaciones a lo largo de todo el año.

En 1994 la piscina fue clausurada y un año después comenzaría la construcción de la Catedral de Cristo Salvador siguiendo su proyecto original. Las obras se llevaron a cabo a pasos de gigante, por lo que solo 5 años después fue inaugurada.

Recorriendo la catedral

Tras una imponente fachada de piedra y mármol blanco y bajo cinco cúpulas doradas de estilo bizantino nos encontramos con un templo de dimensiones extravagantes decorado con pedazos de granito y piedra de tonos inimaginables.

Al igual que ocurre con el resto de los templos de la ciudad, la catedral ofrece un relato histórico y está decorada con numerosos iconos, imágenes y esculturas entre las que destacan las que rinden homenaje a aquellos que dieron su vida por el país durante la guerra de 1812.

Una de las partes más interesantes de la visita es la subida a las cúpulas, que cuentan con varias terrazas exteriores desde las que se obtienen hermosas vistas panorámicas de la ciudad.

Una visita recomendable

La Catedral de Cristo Salvador de Moscú es el templo ortodoxo más alto del mundo y uno de los más importantes de la ciudad, junto con la hermosa Catedral de San Basilio. Merece la pena hacerle una visita sobre todo para disfrutar de las vistas panorámicas que ofrece.

La catedral se encuentra muy cerca del Museo Pushkin por lo que, si tenéis planeado visitarlo, podéis aprovechar esta ocasión para aprovechar el tiempo al máximo.

Horario

Todos los días de 8:00 a 18:00 horas.
El horario puede variar en función de la fecha.

 

Precio

Entrada gratuita.
Subida a las cúpulas: 400RUB.

Transporte

Metro: Kropotkinskaya, línea 1.